Los ‘cazadores de la anemia’ libran su lucha contra la desnutrición

21 ‘cazadores’ de anemia. Matthew Andersson forma parte del grupo de enfermeros que visita el país. Fotos: Enrique Pesantes/EL COMERCIO

Terminaron las clases y todos regresaron a casa con una bandita adhesiva en algún dedo de la mano. No era por juego; tampoco por moda.

El martes, una de las aulas de la Escuela Socios del Aprendizaje se convirtió en una miniestación de enfermería. Sobre los pupitres, los libros fueron reemplazados por algodones, gasas y diminutas agujas.

Uno a uno, 150 alumnos de primero a séptimo de básica pasaron por ahí. “¿Nos van a poner vacunas?”, preguntaban algunos temerosos; otros, aparentando valentía.

Una hora antes, a las 08:00, nueve de los 21 enfermeros de EE.UU. se concentraron en la sede de la corporación Hogar de Cristo, en el noroeste de Guayaquil. Ahí alistaron sus implementos en mochilas y bolsos de tejidos autóctonos.

Los estudiantes de la Universidad Brigham Young, del estado de Utah, llegaron al país hace una semana. Como parte de las prácticas (les falta un año para egresar), colaboran en el programa de nutrición que Hogar de Cristo impulsa desde el 2009 y que ha beneficiado a 3 000 niños de cooperativas populares como Sergio Toral, Balerio Estacio y Lomas de la Florida.

Ellos son los ‘cazadores de la anemia’. Su misión es chequear los niveles de hemoglobina, talla, peso y otros indicadores de nutrición en 1 400 estudiantes de cinco escuelas particulares populares. Eso, aunque les cueste uno que otro grito o llanto desconsolado.

En Ecuador, en el 2007, la prevalencia de anemia en niños era del 59,2%. Según el Ministerio de Inclusión Económica y Social, se redujo en un 22,4% en el 2012.

En mayo del 2012 las pruebas en la zona de Hogar de Cristo revelaron que el 46% de los niños evaluados tenía anemia. “Ya en noviembre, cuando regresamos, había 13%”, dice, en perfecto español, Casey Kochevar.

Como la mayoría de los enfermeros visitantes, Casey es parte de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Sus dos años de misiones en Honduras le ayudaron con el idioma. Además, colabora desde hace cuatro años con el proyecto en Ecuador.

El martes recibió a los niños en la puerta del aula, desde donde se abría un panorama de la Balerio Estacio. Marthita Tumbaco (7 años), fue la primera valiente. Tras llenar la ficha de datos se acercó a Rally Pitt, quien midió su talla: 1,22 m; luego, Matthew Ander­sson la pesó: 22,9 kg.

La prueba de fuego fue con James Hill. “Es solo un piquete, como de un mosquito o una avispita. ¿Lista?”, le explicó pausadamente. A un costado, una funda repleta con caramelos multicolores servía para persuadir a los pacientes.

Marthita accedió a cambio de un dulce. Le extendió su pulgar izquierdo y cerró los ojos a la espera del pinchazo. Pero casi no lo sintió. Su test de hemoglobina dio 13,0. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), sacar menos de 11,5 es un indicador de anemia para los niños de 5 a 12 años.

Otros pequeños, como Pablito Coronel, de 5 años, no dieron tregua. Rebekah Johnson y Michael Brizzee trataron de calmar al niño de cabello ensortijado, que no paró de llorar en cuanto vio la gota de sangre en su dedo índice.

La directora Ángela Coloma vive a diario las consecuencias de la mala nutrición en sus alumnos. “Muchos ni desayunan y pasan distraídos, no se concentran, no tienen un buen rendimiento escolar”. En el bar de la escuela las empanadas estaban por acabarse. Pero una cesta, a un costado, estaba llena con guineos y manzanas.

Para mejorar la nutrición, Verónica Rosales, encargada de Proceso de Salud de Hogar de Cristo, explica que usan cuatro estrategias. En algunas escuelas dan multivitamínicos, en otras antiparasitarios; dan charlas nutricionales a las familias y desayunos con el producto estrella de la corporación: la leche de soya embotellada.

Las ‘vacas mecánicas’ generan el producto saborizado (coco, vainilla y durazno) para 900 niños de algunos de los 60 planteles que reciben apoyo de Hogar de Cristo.

En Socios del Aprendizaje reciben multivitamínicos después del recreo. A Dayana Cedeño, de 8 años, le agrada la medicina. Pero a Charity Rowley le tomó más de cinco minutos convencerla para la prueba de hemoglobina. Charity escogió Ecuador por ser el país al que su padre viajó como misionero mormón en 1970. En noviembre volverán para un nuevo chequeo.

Lucha contra la anemia

En un muestreo,  la leche de soya de Hogar de Cristo ayudó a disminuir los niveles de anemia de 881 casos registrados a 82.

Desde hace 10 años,  los estudiantes de Enfermería de la Universidad de Brigham Young hacen prácticas en los hospitales de la Junta de Beneficencia.

Desde esta semana,  el MIES entrega el micronutriente ChisPaz a 350 000 niñosde los Centros Infantiles del Buen Vivir y de Creciendo con Nuestros Hijos.

Este contenido ha sido publicado originalmente por Diario EL COMERCIO en la siguiente dirección: http://www.elcomercio.com/sociedad/anemia-desnutricion-enfermeros-Young-Guayaquil_0_916708375.html

About Hogar de Cristo - Ecuador

Cuenta manejada por el departamento de Comunicaciones de Hogar de Cristo, Ecuador.
This entry was posted in Noticias HdC, Sala de Prensa / News Room and tagged , , , , , , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s